Son solo dos desconocidos,
dos vagones con destino en distinta Terminal.
Son dos minutos los que sirven
para descorrer el rimel y en las nubes descansar.
Diga que estamos los humanos
para darle una mano a la irracionalidad.
Diga que estamos los artistas
para renovar la lista de lo que no hay que intentar,
Evelin, de lo que no hay que intentar.
Solo es un momento de inocencia,
ni siquiera es inconciencia respetar el interior.
Ni los que tienen todo decidido,
su dinero, su destino, supervisan al amor.
Cada dolor que hayas tenido,
hoy te sirve de testigo para la reconstrucción.
Cada canción que te detenga
alimenta la leyenda, llama el príncipe por vos,
Evelin, llama el príncipe por vos
¡AY EVELIN!, COMO ME CUESTA NO VER TU ROSTRO
DE PEQUEÑA, / YA NOSOTROS PARA LA FELICIDAD
TENEMOS UN ÁNGEL ROTO Y OTRO QUE NO VUELA MAS.
AY EVELIN, HAY CORAZONES COMO EL TUYO
DONDE SE ESCUCHA EL ARRULLO NATURAL DE LA BONDAD
(LOS QUE ARMAMOS LAS CANCIONES LO ENVIDIAMOS DE VERDAD).
Ríen los que van enamorados
de lo mucho que han comprado con lucífero metal.
Bailan y satisfacen sus cuerpos,
pero lo que llevan puesto lo tendrán que desechar.
Yo miro tus ojos tan hermosos,
los que alimente con otro alimento con maná.
Y para no ser el elegido
aprendí de lo vivido que se aprende a renunciar,
Evelin, que se aprende a renunciar.
¡AY EVELIN!, COMO ME CUESTA MIRAR LO GRANDE,
YO PAREZCO TAN COBARDE Y QUE ME CUIDO POR DETRÁS
DE LO ALTO QUE LA BELLEZA QUIERE HACERME CAMINAR.
AY EVELIN, HAY CORAZONES COMO EL TUYO
DONDE SE ESCUCHA EL ARRULLO NATURAL DE LA BONDAD
(LOS QUE ARMAMOS LAS CANCIONES LO ENVIDIAMOS DE VERDAD).